Smirnoff Vodka es un vodka clásico de origen ruso, destilado tres veces y filtrado diez veces para lograr una pureza excepcional. Posee un sabor neutro, limpio y suave, lo que lo hace ideal para preparar una amplia variedad de cócteles como el Bloody Mary o el Moscow Mule, o para disfrutarlo solo con hielo.




